Tanto si es hora de jugar como si simplemente quieres echarte una siesta.
Muffin puede estar contigo porque puede caber perfectamente en tu regazo. Con su naricita rosada y sus bigotes, sonríe como diciendo:
Acerquémonos un poco más y así podremos acurrucarnos. Un gatito perfecto en el día, tarde o en la noche.
"Mi oreja rosa me hace un gatito único
¡Y mi pelaje blanco se ve tan bonito!"
Características:
Ficha técnica